¡Sí! Es completamente normal sentir dolor o tener los músculos tensos después de un masaje, especialmente si ha pasado un tiempo desde su última sesión o si fue un masaje de tejido profundo.
Durante la sesión, los músculos se estiran, lo que aumenta la circulación sanguínea y puede sentirse similar a un entrenamiento intenso. Este dolor suele desaparecer en 24-72 horas.
Para ayudar a aliviar las molestias, manténgase hidratado, realice estiramientos suaves o ejercicio ligero, tome duchas o baños calientes (añadir sales de Epsom puede ayudar) y use terapia de calor o frío en las zonas tensas.
Descansar y evitar la actividad intensa ayuda a que sus músculos se recuperen, y puede usar analgésicos comunes si es necesario.